Sí, y una planta puede ser insidiosa, como la avena silvestre o, como también se le llama, la avena silvestre. Parecería ser un pariente de la avena cultivada noble, pero se comporta como un enemigo malicioso de las culturas. La naturaleza le ha dotado de tal vitalidad que, destruyendo todo a su paso, puede persistir en el suelo hasta diez años. Lo que los agricultores no hacen para ganar [...]